Arzola Sánchez & 55 2971 3427

Litigio laboral individual

Cuando ya no hay acuerdo posible, alguien tiene que llevar su caso ante el tribunal.

Un juicio laboral no empieza el día que se presenta la demanda. Empieza mucho antes, con lo que usted firmó, lo que no firmó, y lo que puede probar.

Representamos al trabajador en los conflictos individuales de trabajo: despido injustificado o disfrazado de renuncia, prestaciones que nunca se pagaron, salarios devengados, horas extra no cubiertas, reconocimiento de antigüedad, y riesgos de trabajo no reconocidos.

Qué hacemos con su caso

Primero le decimos si tiene caso. Antes de cobrarle nada, revisamos qué pasó, qué documentos existen y qué es realista esperar. Si el caso no es viable se lo decimos: es más barato para usted saberlo hoy que después de un año de juicio.

Armamos la prueba antes de necesitarla. La mayoría de los casos no se pierden por argumentos débiles, se pierden porque falta un recibo, un testigo o una fecha. Reconstruimos el expediente desde el principio.

Lo acompañamos a la conciliación. La audiencia prejudicial obligatoria es donde se resuelve buena parte de los asuntos, y es donde más se pierde por ir sin asesoría. No entre solo.

Lo representamos en el tribunal. Demanda, ofrecimiento y desahogo de pruebas, audiencias, alegatos y, si hace falta, la ejecución de la sentencia. Una sentencia que no se ejecuta no sirve de nada, y esa última parte es la que más despachos descuidan.

Lo que necesitamos saber de entrada

  • Fecha exacta en que ocurrió el despido o el conflicto
  • Puesto, antigüedad y último salario, con la forma en que se lo pagaban
  • Si firmó algún documento el último día, y si conserva copia
  • Contrato, recibos de nómina, credencial o cualquier cosa que acredite la relación de trabajo
  • Nombre y domicilio del patrón o de la empresa
  • Si ya hubo alguna reclamación previa ante alguna autoridad

No necesita tenerlo todo para escribirnos. Empiece con lo que tenga a la mano.

Preguntas frecuentes

¿En qué momento deja de ser negociación y se vuelve juicio?

Cuando la conciliación prejudicial termina sin acuerdo, el centro de conciliación emite una constancia de no conciliación. Ese documento es el que permite presentar la demanda ante el Tribunal Laboral. Sin él, el tribunal no admite el asunto.

Si gano, ¿me reinstalan o me indemnizan?

En un despido injustificado la elección es del trabajador, no del patrón: puede pedir la reinstalación en su mismo puesto y condiciones, o la indemnización constitucional de tres meses de salario. Cuál conviene depende de si quiere volver, de la antigüedad y de qué tan viable sea el regreso.

¿Qué pasa con los salarios de todo el tiempo que dure el juicio?

Se reclaman como salarios caídos, que corren desde la fecha del despido. La ley los computa hasta un tope de doce meses y, a partir de ahí, genera intereses sobre el saldo. Por eso la fecha exacta del despido es uno de los datos que primero le vamos a pedir.

¿Cuánto tiempo tengo para demandar?

Los plazos en materia laboral son cortos y empiezan a correr desde el día siguiente al despido. Dejar pasar el tiempo es la forma más común de perder un caso que era ganable, así que conviene consultar aunque todavía no haya decidido demandar.

¿Su caso se parece a esto?

Cuéntenos qué pasó y le decimos si hay algo que reclamar. La primera valoración es sin costo y sin compromiso.

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